Cuando hablamos de digitalizar el registro horario de una empresa, es fácil pensar en informes, normativa, control de jornada o gestión administrativa. Pero hay una parte todavía más importante: ¿cómo afecta todo esto al trabajador en su día a día?
Una herramienta de registro horario debería facilitar el trabajo, no convertirse en una obligación complicada que interrumpa constantemente la jornada.
Por eso, hoy queremos verlo desde otra perspectiva.
Acompañemos a un trabajador durante un día cualquiera y veamos cómo WorkE se integra en su jornada de forma sencilla y natural.
8:00 — Empieza la jornada
Nuestro trabajador llega a su puesto de trabajo y comienza el día.
Antes de ponerse manos a la obra, abre WorkE y registra su entrada. En apenas unos segundos, el inicio de su jornada queda registrado.
No necesita rellenar hojas, recordar posteriormente a qué hora llegó ni depender de que otra persona anote su entrada.
Su jornada acaba de empezar y WorkE ya está haciendo su trabajo.
10:30 — ¿Cuánto llevo trabajado?
La mañana avanza y el trabajador quiere consultar cómo va su jornada.
Desde WorkE puede comprobar la información de sus fichajes y consultar el tiempo registrado.
Además de la jornada actual, dispone de información sobre su actividad semanal y mensual, lo que le permite conocer sus propios registros sin tener que solicitar esa información a administración o recursos humanos.
Porque un buen sistema de registro horario no debería proporcionar información únicamente a la empresa.
El trabajador también debe poder consultar fácilmente sus propios datos.
11:30 — Hora de hacer un descanso
Llega el momento de parar unos minutos.
El trabajador inicia su descanso desde WorkE y, cuando vuelve a su puesto, indica que lo ha terminado.
El sistema incorpora ese periodo a su jornada.
De esta forma, entradas, salidas y descansos forman parte de un mismo registro, evitando anotaciones dispersas y facilitando que posteriormente pueda reconstruirse correctamente la jornada realizada.
Un gesto de apenas unos segundos permite mantener un registro horario mucho más claro y preciso.
13:00 — Algo no ha salido como debía
Pero no todos los días son perfectos.
Imaginemos que el trabajador se da cuenta de que olvidó realizar un fichaje o detecta algún dato que necesita corregirse.
No tiene que dejarlo anotado en un papel, enviar mensajes informales ni esperar a encontrar a la persona responsable.
Desde WorkE puede comunicar una incidencia relacionada con su registro horario para que la empresa pueda revisarla y gestionarla.
De esta manera, las correcciones no solamente se realizan: también pueden quedar correctamente gestionadas y trazadas.
Y eso resulta importante tanto para el trabajador como para la empresa.
14:00 — Necesito solicitar unos días de vacaciones
Antes de continuar con la jornada, el trabajador recuerda que necesita pedir unos días de vacaciones.
Puede realizar la solicitud directamente desde WorkE.
La empresa podrá revisarla y el trabajador podrá consultar posteriormente su estado, evitando cadenas de correos, mensajes o solicitudes en papel.
Lo mismo ocurre con los permisos y otras ausencias gestionadas a través de la plataforma.
Toda esa información queda centralizada en un mismo lugar.
14:15 — ¿Cuántos días de vacaciones me quedan?
Una de las preguntas habituales de cualquier trabajador es sencilla:
¿Cuántos días de vacaciones tengo disponibles?
WorkE permite que la gestión de las vacaciones forme parte del mismo entorno en el que se desarrolla el resto de la relación diaria con la empresa.
Así, trabajador y empresa disponen de una referencia común sobre los días asignados, disfrutados y pendientes, reduciendo dudas y simplificando la gestión.
15:00 — Consultar un documento
Durante la tarde, el trabajador necesita consultar uno de los documentos que su empresa ha puesto a su disposición.
En lugar de buscarlo entre antiguos correos electrónicos o solicitar que se lo vuelvan a enviar, puede acceder a su espacio de documentos en WorkE y consultarlo desde allí.
El objetivo vuelve a ser el mismo: centralizar la información laboral que necesita en su día a día y hacerla fácilmente accesible.
16:00 — Termina la jornada
Llega la hora de marcharse.
El trabajador registra su salida y WorkE completa la jornada.
Entrada, descansos y salida han quedado registrados durante el propio transcurso del día.
El trabajador no necesita reconstruir posteriormente qué ocurrió ni realizar cálculos manuales.
Puede consultar sus registros diarios, semanales o mensuales y comprobar la información de su jornada siempre que lo necesite.
Mientras tanto, WorkE ha estado trabajando
Para el trabajador han sido pequeñas acciones repartidas durante el día.
Fichar una entrada.
Registrar un descanso.
Consultar sus horas.
Solicitar unas vacaciones.
Comunicar una incidencia.
Consultar un documento.
Y finalmente fichar la salida.
Pero mientras todo eso ocurría, WorkE ha ido organizando la información necesaria para que trabajador y empresa dispongan de un registro horario claro, centralizado y accesible.
Ahí está precisamente una de las ideas sobre las que construimos WorkE.
La tecnología destinada al registro horario no debería complicar la jornada laboral.
Debería hacer exactamente lo contrario.
El registro horario debe adaptarse al trabajo, no el trabajo al registro horario
Implantar un sistema de fichaje digital no consiste únicamente en sustituir una hoja de papel por una pantalla.
La verdadera digitalización aparece cuando una herramienta consigue simplificar procesos que antes requerían tiempo, comunicaciones y tareas administrativas.
Por eso WorkE reúne en un mismo entorno funcionalidades relacionadas con el registro de jornada laboral, fichajes, descansos, incidencias, vacaciones, permisos, documentación y consulta de información por parte del trabajador.
El resultado debería ser sencillo:
el trabajador se preocupa de hacer su trabajo y WorkE se ocupa de que su jornada quede correctamente registrada.
Unos segundos durante el día, mucha información al terminarlo
Una jornada laboral puede contener entradas, salidas, descansos, cambios, solicitudes y pequeños imprevistos.
Gestionarlos no debería ser complicado.
Con WorkE buscamos que cada una de esas acciones requiera el mínimo esfuerzo posible para el trabajador y, al mismo tiempo, proporcione a la empresa la información que necesita para gestionar correctamente el registro horario de su plantilla.
Porque la mejor herramienta de control horario no es la que obliga al trabajador a estar pendiente constantemente de ella.
Es la que se integra de forma natural en su día a día.
Y eso es precisamente lo que queremos conseguir con WorkE.